La lucha contra la minería ilegal debe ir hasta el final porque sus efectos, tanto ambientales como sociales, son devastadores, alertó el presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, Federico Arnillas.Manifestó que esta actividad ilícita, que depreda los bosques y ríos y está asociada a otros delitos como explotación laboral y sexual, recrudece la pobreza.Destacó, en ese sentido, la importancia del trabajo del Ejecutivo para castigar a quienes continúan practicando la minería ilegal.(Edición domingo).