En esta tierra devastada por la fiebre del oro, la ley es lo último que se conoce. Transcurridos 19 meses desde que el gobierno convocó a los pequeños mineros artesanales de todo el país para que se formalicen, ni uno solo lo ha conseguido en Madre de Dios, la tercera región con mayor producción de oro en el territorio nacional. Desde que en febrero del 2012 cuando se inició el proceso, nada más que 280 mineros auríferos iniciaron el trámite de formalización ante la Dirección Regional de Energía, Minas y Carburos (DREM). Pero ninguno lo ha concluido. Es decir, nada ha cambiado. Todo sigue igual. El reino del caos se mantiene. (Edición Domingo).