Además del grave daño ambiental que provoca la minería informal en el país, cifras oficiales del Ministerio de Energía y Minas (Minem) al cierre del 2012 señalan que la producción estimada de oro de procedencia informal-ilegal es de 40 toneladas anuales (1,286.029 onzas), que en valor bruto equivaldrían a US$ 2, 146,819.651 millones. Si este monto estuviera sujeto al pago del Impuesto a la Renta, según cálculos del Minem, alcanzaría los US$ 257, 618.358 millones, lo que a su vez representaría un canon de US$ 128,809.179 millones para los gobiernos subnacionales.