El presidente del Congreso, Fredy Otárola, hizo un mea culpa y reconoció la validez de las críticas recibidas por el Legislativo en relación a la denominada repartija, la más reciente versión de la distribución de los altos cargos entre los partidos en la medida de su presencia parlamentaria. Señaló que el Parlamento está decidido a combatir el narcotráfico. Instó a las fuerzas políticas a dialogar con el Ejecutivo sin condicionamientos y condenó la agresión de los miembros de seguridad del expresidente Alan García a un transeúnte, el último miércoles.