Una de las críticas a la Sunat es que cae con toda su fuerza a los pequeños establecimientos al cerrarlos por infracción tributaria, pero con los grandes grupos económicos no tendría el mismo peso sancionador. Pero la jefa de la Sunat, Tania Quispe, está buscando acabar con esa percepción al anunciar que pondrá la puntería en los grandes contribuyentes, ya que va a fiscalizar el 55% del directorio de estos conglomerados.