El desprestigio que sufre el Palacio Legislativo, recientemente golpeado por el escándalo de la tristemente célebre "repartija", al parecer no es más que el reflejo de la ineficaz e improductiva labor del 23% de sus miembros.Y es que en la anterior legislatura, correspondiente al periodo 2012-2013, fueron treinta los parlamentarios que no lograron aprobar ninguna de sus iniciativas en leyes o resoluciones. Peor aún: pese a que la distribución de fuerzas dentro del Parlamento debería beneficiar al partido de gobierno en lo que a leyes aprobadas se refiere, en el "Ranking de eficacia legislativa" -elaborado por Reflexión Democrática (RD)- la labor del grupo nacionalista no arroja un saldo positivo.