El paro regional convocado por la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA) fue acatado en forma parcial. A pesar del bloqueo de pistas, en varios sectores de la ciudad, las actividades económicas se desarrollaron con normalidad.La jornada, con la que se pretendía llamar la atención del gobierno para que restituya el canon minero -que ha sido recortado- y se modifique la ley del gravamen minero, se sintió más en horas de la mañana con las bulliciosas marchas por el centro de la ciudad y en las que participaron pobladores de diversos asentamientos humanos.Sin embargo, varios de los manifestantes dijeron haber sido obligados por sus dirigentes a participar en las movilizaciones, bajo la amenaza de pagar fuertes multas. "La multa es de 50 soles si no marchamos", se quejó Aureliano Curro, de 75 años, quien dijo que tuvo que viajar desde Puno para marchar en reemplazo de su hija que se encuentra mal de salud.