Como parte del operativo Aurum II que se inició desde el miércoles 28, el Gobierno continúa destruyendo embarcaciones utilizadas para la minería informal en los principales ríos de las zonas fronterizas del país como los afluentes Napo, Putumayo, Madre de Dios y Marañón. Los trabajos de minería informal en este último río se realizan muy cerca de la reserva nacional Pacaya Samiria, lo cual genera un verdadero atentado al medio ambiente teniendo en cuenta que se trata de una de las áreas naturales protegidas más importantes de la región. "Lo que abunda en estas zonas son las Dragas-Traca o balsas gringas, embarcaciones artesanales muy ligeras que portan motores de succión. Y también están las que se llaman carrancheras, que son estructuras sobre bidones que aspiran el fondo", informó el vicealmirante Edmundo DeVile, director general de Capitanías y Guardacostas (Dicapi). El mismo vicealmirante informó que durante el operativo se descubrió que una de las modalidades que utilizan los mineros informales para ocultar los motores con los que trabajan es "a partir de envolverlos con pañales y hundirlos en los ríos para que no sean encontrados".(Edición sábado).