¿Quién es finalmente el dueño de los millones de dólares que, depositados en cuentas bancarias en Costa Rica a nombre de una empresa de papel, sirviera luego para solventar en el Perú, una oficina y una casa, además del pago de las dos propiedades del ex presidente Alejandro Toledo? ¿dónde están los US$ ocho millones que no fueron congelados por las autoridades costarricenses o usados en el pago de los bienes?Estas son las grandes interrogantes que se plantean las autoridades luego que el informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), adscrita a la Superintendencia de la Banca y Seguros, revelara nuevas transacciones que conducen nuevamente al ex mandatario. Las respuestas a esas interrogantes es clave para el resultado de esta investigación que en buena medida determinará el futuro ya no solo político del líder peruposibilista. Y es que el mismo Toledo ha tejido una telaraña, confusa sobre su participación en las operaciones financieras de su suegra, Eva Fernenbug, al punto que ha despertado el lado investigador del Fiscal de la Nación, José Peláez Bardales.(Edición sábado).