La verdad comienza a salir a la luz. Efectivamente, la empresa Ecoteva, con sede en Costa Rica, abrió en enero de 2012 una cuenta a nombre de Eva Fernenbug por un monto ascendente a US$17’067,531.55, como lo señaló en su declaración testimonial el empresario Yosef Maiman a la 48 Fiscalía Provincial de Lima, que investiga a la anciana por lavado de activos. Además que, de dicho monto, US$5’324,535 fueron transferidos ese mes al Perú.Pero lo que no dijo el amigo del exmandatario es que no todo el dinero se utilizó para pagar la residencia de Las Casuarinas (US$3’750,000) y la oficina de Surco (US$832,000.00), ambas a nombre de la suegra del exjefe del Estado. Además, se canceló la deuda que mantenía por la casa de playa de Punta Sal (en Tumbes) y se canceló la hipoteca de la residencia de Camacho, ambas a nombre de Alejandro Toledo y de su esposa, Eliane Karp, reveló el informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a la cual tuvo acceso Perú21.