Alejandro Borda Casafranca, alias ‘camarada Alipio’ -extinto mando militar del clan Quispe Palomino- siempre fue el artífice de los sangrientos atentados contra las fuerzas de orden, contra las empresas privadas que se negaban a pagar cupos y contra los pobladores a los que consideraba "traidores a la causa". Sin embargo, su ensañamiento también fue contra los niños llamados ‘pioneritos’, señalaron fuentes de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote). Hasta antes de su muerte junto a Martín Quispe Palomino, alias ‘camarada Gabriel’ -ocurrida el 11 de agosto durante la operación ‘Camaleón’- la policía antiterrorista supo que ‘Alipio’ había asesinado a un bebé porque el grupo de mujeres y ancianos que lo acompañaba tardaba mucho en desplazarse por el monte del Valle de los Ríos Apurímac-Ene-Mantario (VRAEM). "Se lo quitó a su madre, lo levantó de los pies, le destrozó la cabeza con una piedra y lo arrojó al abismo", indicaron a Perú21.(Edición sábado).