¿Es posible que un trabajador en tiempos de bonanza reciba utilidades y no sepa en qué gastarlas? En los últimos años, ese drama lo vive el Estado peruano. Con el boom económico de esta década, las cuentas públicas aumentaron sustancialmente. Sin embargo, las dependencias públicas no supieron gastar sus presupuestos. El problema se concentra en los gobiernos regionales, municipios y ministerios.En el ránking del 2012 que elabora la oficina del congresista Juan Carlos Eguren, se revela que gobiernos regionales gastaron mejor que los ministerios. Del año pasado hay más de once mil millones de soles en saldos de balance: S/. 7.700 millones corresponde a los gobiernos subnacionales y S/. 2.947 millones a ministerios.Educación es el sector con más acumulación: S/. 848 millones que provienen de universidades en cuyas jurisdicciones se registra actividad minera. Los gobiernos regionales están en la obligación de entregar el 20% del canon, dinero que debe invertirse en investigación científica y obras. Solo San Antonio Abad (Cusco) tiene un saldo de S/. 288 millones.