Los últimos escándalos del Congreso de la República, como la ‘repartija’ de los cargos públicos en el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y el Banco Central del Reserva -tal como lo denunciara *Perú21*-, además del incremento del presupuesto y del aumento indiscriminado de la planilla de trabajadores, junto con el blindaje a legisladores condenados por el Poder Judicial, le han pasado la factura.La VIII Encuesta Nacional sobre Percepciones de la Corrupción en el Perú 2013, elaborado por Ipsos Perú por encargo de Proética, revela que el 55% de la población considera que el Legislativo es la institución más corrupta en el país.Incluso señala que su descrédito está ahora por encima de la Policía Nacional (53%) y del Poder Judicial (49%), que siempre se han disputado ese puesto. Es más, en 2012, el Parlamento ocupaba la tercera posición en dicha categoría.