El banco de inversión UBS se contactó el último jueves con los acreedores de Doe Run para hacerles conocer su disposición de retomar el proceso de venta del Complejo Metalúrgico de La Oroya. Según un vocero de los acreedores, la iniciativa no será considerada mientras el CMLO opere a menos del 100% de su capacidad, pues existe un alto riesgo de malbaratear su precio de venta.Por ello, la Junta de Acreedores esperará primero a que se concluya la construcción del circuito de cobre, estimada para el 2016, la cual está pendiente de financiamiento (US$ 290 millones).