Jugar con los trabajadores de la minera fue parte de su infancia. Entre cascos, metales y diversas culturas, Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía, además de la Minera Poderosa, aprendió que la "familiaridad" es básica.¿El sector minero está ligado a una labor masculina? Depende mucho de la persona, de sus vivencias a lo largo de su vida. Yo no siento que el sector minero o petrolero estén más ligados a una labor masculina. ¿Cuál ha sido esa experiencia en su vida? En mi caso yo he tenido la suerte de poder compartir y vivir con ingenieros de mina. Es una actividad muy natural para mí. Mi padre, el dueño de la Minera Poderosa, nunca nos puso limitaciones y nos trató igual a todos. Dentro de toda esa crianza no siento que sea demasiado difícil o fácil, sino natural.¿Es importante esta familiaridad? Cuando algo es familiar, no te parece ni difícil ni extraño. Por eso es que hay mucha gente que tiene preocupación sobre los efectos de la minería en el ambiente y está tan alejada de la realidad que se imagina cosas que no son, porque realmente todo depende de la tecnología que uno use y cómo puede controlar el impacto que uno tenga. ¿Es mostrar el lado oculto? Digamos que es parte del quehacer minero. Detrás de todos los números de la minería hay una parte operativa y en todo ese quehacer hay un lado que genera desarrollo. No sé si el lado oculto, pero ese termina siendo parte integral de la operación.