Entrevista al CEO de Buenaventura, Roque Benavides.Se cumplen dos años del Gobierno. ¿Cuál es su balance en minería? Se ha ido mejorando. Se comenzó con una suerte de confrontación y hoy día es de colaboración. Hay madurez de parte del Gobierno y también de las empresas mineras de esperar un poco ese cambio, no de pensamiento, sino de ver las cosas con realismo y con el deseo de contribuir al desarrollo. Ahora hay un reconocimiento de que el sector atrae más inversión. Eso es una coincidencia positiva.¿Conga sigue pesando en la imagen del sector? Ha sido un proyecto emblemático en el mal sentido de la palabra. Un caso patético de enfrentamiento entre el gobierno nacional y regional, de repente por la campaña electoral. Pero se ha ido aclarando y es evidente que Conga está recibiendo más apoyo. Las comunidades se están dando cuenta de que los proyectos son positivos. Eso es clarísimo en el caso de Las Bambas y Toromocho. Y claro hay otros paralizados, como Tía María, Los Chancas y Conga. Funcionó esa especie de slogan del Gobierno: el agua primero, la mina después. Perdón. Ese slogan lo aplicó Yanacocha. Y quién sabe debíamos tenerlo antes. No digo que se lo haya apropiado, pero era evidentemente que en Conga primero se iban a construir los reservorios y después la mina. No creo que sea ofensivo recordar que la época preelectoral, el presidente Humala dijo en Cajamarca: agua sí, oro no. Eso caló en la gente y perjudicó. Hoy en día es agua sí y oro también, que es importante.