Rompe fuegos. Trece años después de que saliera a la luz la larga batalla legal de Zaraí para que Alejandro Toledo la reconociera como su hija, la conductora de televisión Laura Bozzo reveló que, cuando purgaba arresto domiciliario, el entonces mandatario le ofreció su libertad a cambio de desmentir dicho caso.Según contó en el programa El valor de la verdad, al poco tiempo de comenzar su encierro, Toledo envió al entonces ministro de Justicia, Fernando Olivera, a que se reuniera con su novio, Christian Zuárez, y le planteara esa posibilidad. "Si decía que no era hija de Toledo, al día siguiente me sacaban de Monitor y me mandaban en un avión a Miami. Es la última carta que se jugó Toledo antes de reconocerla. Eran cartas que se jugaba para mostrar que todo había sido invento de esta desgraciada", expresó la conductora de TV.