Por Juana Kuramoto. El tema de la ciencia, tecnología e innovación (CTI) ha ido pasando de un mero discurso en la agenda política del país a un área de acción en la política pública. Uno de los primeros avances fue dejar de hablar de la economía del conocimiento, como si fuera un estadío al cual es posible acceder sin ningún esfuerzo y tener conciencia de que el país ha estado creciendo más en base al aumento de factores y menos en base al aumento de productividad.