En desesperado intento por evadir su responsabilidad en la repartija que se consumó el pasado miércoles en el Congreso, el presidente Ollanta Humala pidió a la electa Defensora del Pueblo, Pilar Freitas, y al flamante magistrado del TC, Rolando Sousa, renunciar a sus cargos en salvaguarda de "la majestad del Parlamento". "Como (jefe de) Gobierno no me siento satisfecho con esta elección. No ha sido ideal. Me siento insatisfecho y decepcionado ( ) Sería bueno para la democracia que estos dos funcionarios cuestionados den un paso al costado", afirmó el mandatario, sin tener en cuenta que su propia bancada votó en bloque por esos postulantes.