El ministro de Defensa, Pedro Cateriano, no se quedó con las manos cruzadas, tras conocer que se sumó a la lista de "chuponeados". Anunció que el Gabinete alista una propuesta de ley para elevar las penas contra el delito de interceptación telefónica. Cateriano, sostuvo que la actual sanción, de solo dos años de prisión, es muy leve. "Lamentablemente en el Perú hay una larga e ilegal tradición de interceptar las comunicaciones privadas y eso es un delito. Vamos a enfrentarlo con decisión", señaló.