La reciente ley aprobada que busca facilitar la inversión e impulsar el desarrollo productivo y empresarial, modificó el incentivo tributario sobre la deducción en el pago del Impuesto a la Renta (IR) a los gastos de las empresas en proyectos de investigación y desarrollo (I+D), así como los realizados en capacitación de trabajadores. Los cambios revelan una mejora en incentivos respecto del presente ejercicio, pero aún falta una mayor promoción de la inversión por parte del Estado. Desde el 2014, explicó el experto Walker Villanueva, los gastos en I+D podrán deducirse del IR en 100% siempre que tengan relación con el giro del negocio. No obstante, se requerirá contar con una aprobación administrativa previa del proyecto. Sin embargo, se deducirá solo el 65% si el proyecto no se vincula con el giro del negocio, y "no parece razonable esa regla si lo que se quiere es promover nuevos proyectos", apuntó Villanueva.