Pese a que las protestas de los trabajadores estatales siguen y a que para hoy está programada el inicio de una huelga nacional indefinida, el Gobierno sigue firme con la reforma del empleo público. Ayer, la ministra de Trabajo, Nancy Laos, anunció que la implementación de la ley del Servicio Civil, aprobada este martes por el Congreso, empezaría en unos seis meses, tras desmentir nuevamente que el proceso implique despidos. Para Laos, los mayores beneficios que se otorgarán incentivarán a los trabajadores del Contrato Administrativo de Servicios (CAS) -unos 218 mil, el 40% de la planilla estatal- a migrar al nuevo régimen. Bajo el CAS, estos no accedían a las dos gratificaciones anuales ni tenían CTS.