El plan de reestructuración elaborado por la junta de acreedores para salvar a Doe Run plantea que la metalúrgica pague sus deudas hasta 2027. Propone que se subsanen los créditos laborales y que se otorguen US$23.4 millones a los proveedores del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental. El plazo de pago más largo es para las acreencias generales que comparten la empresa matriz (Doe Run Cayman), la Sunat y el Gobierno. Esta deuda alcanza los US$223.6 millones.