Considerado uno de los garantes del triunfo electoral del presidente Humala -aunque no le gusta ese calificativo- y ad portas de que el Gobierno cumpla dos años, Álvaro Vargas Llosa evalúa al mandatario y los temas de coyuntura.En una entrevista con el diario El País, de España, el presidente Humala marcó distancia de la izquierda, a la que llamó "acartonada y sedienta de cupos de poder". ¿Cómo califica esa postura de romper con quienes lo ayudaron a llegar al poder? Si esa fuese una ruptura ideológica con el sector más populista, antidemocrático e ideologizado de la izquierda, me parecería interesante. Lo veo más como una rivalidad de poder, una disputa por ocupación de espacio en el espectro político peruano. Me parece que el presidente piensa que el nacionalismo debe copar el espacio que copaba la izquierda en un sector de la población y de las demandas populares. No lo veo como una ruptura ideológica. Si así fuera, en esa misma entrevista a la que se refiere no habría tantos guiños a la izquierda dictatorial venezolana.¿Fue un error del Gobierno intentar comprar los activos de Repsol? ¿Hay la tentación de Humala de dar un giro hacia la ‘Gran Transformación’?Hay una corriente cercana al presidente que empuja hacia esa dirección, pero hay otra corriente que le dice no. El resultado es que hay señales mixtas que tienen en vilo a los agentes económicos y a la sociedad en general. (Edición domingo).