LAS LEYES NO HAN DETENIDO LA ILEGALIDAD EN MADRE DE DIOS
23 de junio de 2013

Si después de la lluvia el bosque exuda ese olor de la hierba aplastada sobre la tierra, en una zona de explotación minera de la selva, después de la lluvia solo queda el fango sin olor, rodeado de los cadáveres en pie de cientos de árboles sin vegetación. La escena es la misma en todos los campamentos mineros. Y este, ubicado a la altura del kilómetro 106 de la Carretera Interoceánica, a hora y media de Puerto Maldonado, no es la excepción. Se trata de una de las últimas invasiones mineras en la zona de amortiguamiento de la reserva Tambopata. Las motos que nos han traído hasta aquí no tienen placas. La ley parece un lejano asunto de papel.Ni los decretos que tipifican a la minería ilegal como delito, ni las normas que regulan los insumos como el combustible, ni el optimista proceso de formalización iniciado en marzo del año pasado han contenido el violento avance de la minería ilegal en Madre de Dios. Un año y medio después de los paquetes legislativos que buscaban ordenar la minería, nuevas imágenes satelitales nos resumen la catástrofe ambiental y el infructuoso proceso de formalización.La Asociación para la Investigación y el Desarrollo Integral (Aider) analizó estas imágenes y estima que en 2012 la minería destruyó 1,973 nuevas hectáreas de la zona de amortiguamiento, 48% más que el año anterior. En este año ya van 872 hectáreas perdidas. Las zonas de extracción minera cada vez están más cerca del río Malinowski, la frágil línea donde comienza la reserva.(Edición domingo).

  • [El Comercio,Pág. A 14,15]
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