En el segundo día de marchas hacia la laguna El Perol, al menos sesenta personas acamparon cerca del sitio donde la empresa Yanacocha construiría el segundo reservorio de los cuatro pactados con el gobierno. Los manifestantes se instalaron en una zona aledaña al proyecto para mostrar su rechazo a las actividades mineras en la zona. Los comuneros asentados en el sitio improvisaron un pequeño campamento con maderas y plásticos fuera de la propiedad de Yanacocha.