Otra mentira al descubierto. El 27 de mayo, durante su presentación ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, el expresidente Alejandro Toledo sostuvo que la hipoteca de la casa de su suegra, Eva Fernenbug, en Las Casuarinas no estaba aún inscrita porque la Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp) había presentado observaciones subsanables y que tenía hasta el 15 de junio para corregirlas.Sin embargo, el legislador Pedro Spadaro descubrió que todo había sido una farsa."Siete días antes de ir al Parlamento, exactamente el 20 de mayo, un colaborador identificado como Juan Luna Luna presentó una Solicitud de Desistimiento de la Rogatoria para que se anulara el pedido de inscripción de la hipoteca. Incluso recogió todos los documentos para no dejar huella de su mentira", indicó a Perú21 el representante fujimorista.