Entrevista a Javier Illescas, director ejecutivo de ProInversión.Los gremios empresariales insisten en que ProInversión retrasa las concesiones. No es así, hay poco conocimiento de cómo son los procesos. Lo que sufren (las concesiones) todo el tiempo son el no tener facilidad para obtener licencias de funcionamiento, servidumbres o saneamientos de terrenos, temas que no le competen a ProInversión. ¿Por qué se postergan los proyectos a concesionar? El proceso desde que se formula un proyecto hasta que se adjudica no está atrasado en general, lo que hay son postergaciones de fechas, que a veces se deben a necesidades del mercado o de postores que piden más plazos. Si me cierro en una fecha no se presenta nadie (a la licitación).¿En qué caso ha sucedido eso? Eso pasó con la reformulación del ducto de GLP para Lima, por razones técnicas, de mercado. En general, un atraso de uno o dos meses me parece aceptable, la queja generalizada es exagerada y desconoce el fondo del proceso.