El informe de la Comisión de Fiscalización que investigó la gestión del presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, concluyó que la autoridad incurrió en la presunta comisión de los delitos de patrocinio ilegal, negociación incompatible, colusión desleal (simple y agravada), omisión de funciones, asociación ilícita para delinquir y malversación de fondos. El documento señala, por ejemplo, que con los recursos asignados al Proyecto Mejora de la Calidad Educativa se habrían financiado labores vinculadas, y de participación, en los paros regionales de noviembre y diciembre del 2011, y en la segunda convención regional del Movimiento de Afirmación Regional, donde Santos fue candidato del MAS.(Edición domingo).