El complejo metalúrgico peruano La Oroya, que estaba en manos de Renco Group, podría cerrar sus puertas en enero del 2014 si se promulga normas ambientales más estrictas, advirtió la administradora de la compañía Right Business."Va causar problemas sociales y económicos si el gobierno implementa estos cambios", indicó Rocío Chávez."Ningún país del mundo cumple con estos estándares".El banco suizo de inversión UBS está considerando la normativa ambiental para su evaluación de la fundición y una posible venta, indicó Chávez.