Cuando el presidente Humala anunció el viernes un paquete de medidas para impulsar la inversión privada, el ministro de Economía, Luis Miguel Castilla estaba camino al Medio Oriente para la gira de inPerú. No obstante, clama autoría de aquellas reformas y asegura que no surgen del temor ante una posible desaceleración de la economía.¿Qué busca el paquete de reformas que anunció el presidente Humala?Son reformas que se han venido trabajando hace algún tiempo y tienen que ver con la necesidad de agilizar una serie de procedimientos que obstaculizaban las inversiones. Se ha sacado una serie de normas, empezando por una que flexibiliza la obtención de los certificados de inexistencia de restos arqueológicos (CIRA). Se pasa a un sistema en el que hay que cumplir con requisitos y plazos y si la autoridad no se pronuncia, se aplica el silencio administrativo positivo. Salió también el D.S. 054 de la PCM y un segundo que se publicó el sábado -el 060- que hacen lo mismo para los estudios de impacto ambiental. No se cambian los estándares ambientales, sino el proceso de obtención de los permisos para reducir los tiempos.¿Cómo se logrará esto?Básicamente, teniendo términos de referencia comunes. En estos permisos intervienen muchas entidades, no solo aquella en cuyo sector está el proyecto, y no conversan entre ellas. Un tema importante es que se transparentan los tiempos, pues se podrá saber en qué oficina está sentado un trámite. Esto se hará público para que se genere presión sobre quienes demoran. En el caso de los CIRA, hay que agregar que estamos yendo hacia un catastro arqueológico, de manera tal que su sentido desaparezca. A eso se suma la ley para facilitar la expropiación y compensación para los proyectos donde el saneamiento de los terrenos es un problema.Se habló de una nueva unidad al interior de su despacho. ¿Qué hará?Esta unidad se va a incubar en el Ministerio de Economía, pero migrará a Pro Inversión. Por lo pronto, va a responder directamente a mí y tiene seis funciones. La primera es un monitoreo y gestión de los principales proyectos. Una segunda función es transparentar el avance de la ejecución, para ver si es que hay retrasos, dónde y por qué. De ese modo, un inversionista puede meterse con un código en una web, ver dónde está su trámite y cuánto tiempo lleva allí.