Más de dos mil ronderos de las comunidades de Ayabaca y Huancabamba marcharon en Piura para exigir a los gobiernos nacional y regional que se declare la inviabilidad del proyecto minero de la empresa Río Blanco Cooper, después de varios años de conflicto en la zona. Los manifestantes invocaron al presidente regional, Javier Atkins, que fije una posición frente al proyecto minero debido a que este aparece en la memoria institucional del gobierno de la región como fuente de inversión.Ramíro Ibáñez, alcalde de Huancabamba, planteó para defender los páramos y bosques de neblina -que se ven amenazados con el proyecto minero- declararlos área natural protegida de uso particular, en la que los ronderos estén a cargo de la vigilancia.