Tras el anuncio del ministro de Cultura, Luis Peirano, de no dar a conocer la base de datos de pueblos indígenas, la decisión de qué pueblos serán consultados y qué pueblos no, será política y no técnica. Así lo señalaron diversos especialistas, que consideran la decisión del Ejecutivo como un retroceso para el proceso de consulta que tomó tiempo y esfuerzo sacar adelante.El ministro explicó que no publicar la base no significa que alguna comunidad será discriminada del proceso."La consulta se hará de acuerdo a las necesidades de inversión: si hay un proyecto y hay una comunidad indígena afectada, se hará una consulta".