El polémico presidente de Ecuador, Rafael Correa, dio por superada la crisis diplomática con Perú tras el retiro mutuo de sus embajadores, pero no perdió la oportunidad para hacer notar que su posición fue la que preponderó en el impasse generado por el acto violento en el que participó su cesado embajador en Lima, Rodrigo Riofrío. Durante una rueda de prensa en Guayaquil, Rafael Correa recordó que si Riofrío no volvía a su cargo en Perú, tampoco lo podría hacer León a Quito. "Y así ha sucedido y vean que hemos cumplido exactamente con lo que hemos dicho", dijo con una sonrisa el jefe de Estado del vecino país del norte. Correa consideró que el incidente diplomático con Perú por un altercado entre su ex embajador en Lima, Rodrigo Riofrío, y dos ciudadanas peruanas, "está total y absolutamente superado" y señaló que ese hecho nunca debió pasar a mayores.