Los conflictos sociales, las trabas burocráticas y la falta de acción del Gobierno ya están pasando la factura. Actualmente, 60 grandes proyectos de infraestructura y minería están paralizados o postergados. Estos equivalen a una inversión superior a los US$41 mil millones, un 20% del PBI.En el caso de las iniciativas de concesión priorizadas (suman 28), más de la mitad ha sufrido continuos retrasos desde el gobierno anterior.Entre las más emblemáticas figuran el aeropuerto internacional del Cusco, el Gasoducto Sur y el proyecto de irrigación de Majes.El presidente de la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), Gonzalo Prialé, refiere que estructurar un proyecto y adjudicarlo debería tomar dos años, en promedio, pero actualmente demora hasta seis años. Este problema fue reconocido por el propio presidente Ollanta Humala, quien hace dos semanas anunció la creación de una comisión multisectorial, liderada por el Ministerio de Economía, para monitorear los proyectos de inversión y resolver los ‘cuellos de botella’.