Desde un principio se advirtieron irregularidades en la compra de 18 lanzadores y 108 misiles antiaéreos portátiles KP-SAM Chiron, o Shin-Gung, que fabrica la compañía surcoreana LIG Nex1. De hecho, el 19 de diciembre del 2012, LaRepública informó sobre la decisión del Servicio de Material de Guerra (SMGE) de seleccionar la propuesta de LIG Nex1, que ofertó el equipamiento bélico por más de 41.6 millones de dólares, no obstante los cuestionamientos técnicos sobre el producto. Por ejemplo, las autoridades rusas advirtieron que varios componentes del Chiron le pertenecían y que los surcoreanos no estaban autorizados a transferir a una tercera nación tecnología que no era de su propiedad.Sin embargo, el SMGE contra viento y marea prosiguió con el proyecto y el respaldo del Ministerio de Defensa. El sistema antiaéreo era un requerimiento de urgencia del Comando de Operaciones del Sur (COS) y el cronograma tenía que cumplirse con rigor.