En opinión de Mauricio Mulder, representante de Concertación Parlamentaria, la intransigencia expresada por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, demuestra lo poco que este valora y respeta al Perú, pues no le interesa que se haya pedido el cambio de embajador por golpear a dos mujeres."Es lamentable que el señor Correa, mostrando su vena autoritaria y su compadrazgo y amistad con la persona que estaba mandando al Perú, afecte las relaciones y diga que no importa que estas empeoren porque considera que debe mantener su terquedad en poner a una persona de su interés. Ahí revela lo muy poco que valora al Perú y cómo no es un estadista. Es una muestra de bajo nivel", dijo.