Cinco aviones espía de fabricación israelí adquiridos en el año 2010 para prestar servicios en la guerra contra Sendero Luminoso en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) se encuentran en condición de inoperativos porque no satisfacen las exigencias técnicas del Ejército. Desde que llegaron al país, las aeronaves no han salido a cumplir con la misión de identificar el desplazamiento y la ubicación de los terroristas, de acuerdo con un reciente reporte reservado del Servicio de Comunicaciones del Ejército (SCOME).Debido a la gravedad del incidente, el SCOME informó del hecho a la Comandancia General del Ejército, que a su vez lo elevó al Ministerio de Defensa, el cual dio cuenta de lo sucedido a la Contraloría General de la República para determinar si se trata de un caso de estafa.