Los indultos y conmutaciones de penas a sentenciados por narcotráfico y otros delitos graves, durante el gobierno aprista, fueron un "exceso" que desvirtúa la naturaleza de esos beneficios, dijo el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza. La concesión de indultos, explicó, no esta mal, siempre que se otorgue por razones debidamente justificadas; pero no se puede indultar a presos por tráfico ilícito de drogas, porque existe el riesgo de que vuelvan a delinquir y afecten al país."El exceso de indultos, que supone indultar a narcotraficantes y a gente vinculada a bandas, creo que tergiversa el sentido humanitario del indulto, que es un perdón a quien se porta bien y que supone la no reincidencia en el delito", dijo en el programa Abre los Ojos. Pedraza, quien fue jefe del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), sostuvo que un requisito básico que debe analizarse antes de conceder cualquier indulto es el perfil del beneficiado, tomando en cuenta, como elemento sustancial, si existe la posibilidad o no de reincidencia.