El primer ministro, Juan Jiménez, generó, por algunos minutos, un innecesario conflicto de poderes con el Parlamento al negarse a ofrecer disculpas públicas a los parlamentarios de la oposición que fueron maltratados en su despacho.Verónika Mendoza (AP-Frente Amplio y José Elías Avalos (Fuerza Popular) denunciaron que el premier se negó a recibirlos en la PCM cuando acompañaban a autoridades de sus regiones (Cusco e Ica, respectivamente).Jiménez alargó la discusión y dijo que todo obedecía a un "protocolo para poner orden a la atención de las demandas sociales". Las palabras del premier disgustaron a la oposición. Mauricio Mulder amenazó con el retiro de los legisladores si Jiménez no ofrecía las disculpas del caso.