Al cierre de esta edición proseguía la Asamblea General de la OEA, donde la propuesta de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que pretende debilitar a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, modificando su sistema de financiamiento, no lograba consenso porque los cancilleres reunidos en Washington no se ponían de acuerdo en torno a la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua ejercieron una fuerte presión para que no se cerrara el debate, pese a que llevaban más de 10 horas de discusión, señalando que la CIDH tiene "persistentes distorsiones" y actúa en función de los intereses estadounidense. Incluso propusieron prolongar el debate hasta el 2014, aunque luego aclararon que la discusión debe continuar "el tiempo que sea necesario".(Edición sábado).