Tras dos semanas de silencio absoluto, desde que el lunes 4 de marzo seis empresas transnacionales de confecciones enviaran una carta al presidente Ollanta Humala expresando su preocupación por el régimen laboral temporal que existe en el país para el sector exportador, el gobierno respondió ayer a través del ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva. Señaló que pretender derogar la legislación laboral peruana en el sector de exportaciones no tradicionales restaría competitividad a las empresas peruanas exportadoras en los mercados internacionales e impactaría directamente en la creación de más puestos de trabajo directos.Indicó que también dañaría la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores, así como la de sus familias.