Le dieron un jalón de orejas. Las cifras oficiales confirmaron ayer que los limeños le perdonaron la vida solo a la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, pero no a sus principales colaboradores, como severo llamado de atención frente a las deficiencias en su gestión.Según el reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), al 70% de las actas procesadas, la burgomaestre se quedó en el cargo por un ajustado margen: el No obtuvo 51.52% (1’036,643 votos) y el Sí logró 48.47% (951,014 votos), mientras que 19 de sus 21 regidores fueron vacados y enviados a sus casas. Los dos funcionarios que se salvaron tuvieron la "suerte" de aparecer en el lado derecho de la cédula de sufragio, junto a la oposición.Además, tal como lo adelantaron las encuestadoras, los rostros más visibles de Fuerza Social (FS) que dirán adiós son el teniente alcalde Eduardo Zegarra y la regidora Marisa Glave. A esta relación de despedidos se suma el regidor del PPC-UN Luis Castañeda Pardo, hijo del exalcalde Luis Castañeda, que obtuvo el número más alto de votos de rechazo.