El nuevo presidente de la Confiep, Alfonso García Miró, propone proteger la inversión privada, destrabar la burocracia estatal y acelerar las inversiones en infraestructura para respaldar el crecimiento del país. Asimismo, critica la poca reacción que tiene el Estado ante los problemas sociales y económicos. La Confiep ha recibido duras críticas en los últimos meses. ¿El cambio en la presidencia podría significar un relanzamiento de la institución?En realidad, no vamos a relanzarnos porque no nos consideramos una marca desprestigiada ni alejada de la realidad. Creo que la opinión pública tiene una opinión equivocada porque nos asocia con la defensa de pequeños intereses de grandes empresas, y eso no es verdad. Nosotros defendemos los mismos principios de 2.5 millones de empresarios. Por lo tanto, en adelante, vamos a tratar de comunicar mejor lo que hacemos.Uno de los argumentos es que ejercen presión política.Nosotros queremos estar lo más lejos posible de la política, pero lo más cerca de los políticos, porque ellos son los que toman las decisiones y nos gusta estar atentos para presentar algunas propuestas. Pero, ojo, no nos gusta ser quejones, esa no es nuestra actitud. No nos interesa influir, sino que se le dé el peso a la Confiep porque representa al 80% de la economía nacional (2.5 millones de empresarios). En su momento, el presidente Humala dijo que si los empresarios quieren gobernar, que presenten un candidato a las elecciones. ¿Cómo ha evolucionado la relación con el mandatario?No voy a emitir ningún juicio de valor para calificar al presidente Humala. El origen político e ideológico del mandatario le genera una natural, implícita e instintiva desconfianza y un escepticismo hacia los empresarios. Pero nosotros tampoco nos hemos preocupado por transmitirle la imagen de lo que verdaderamente somos: no somos corruptos, ni ladrones, ni ambiciosos, ni desalmados, ni egoístas.(Edición sábado).