Durante décadas se ha repetido la misma letanía: el Callao es el puerto hub de la región y nos llevará al desarrollo. Y si bien el primer puerto del país, que mueve el 90,5% de la carga nacional, va en esa dirección al tener comprometidas inversiones superiores a los US$1.000 millones entre sus muelles norte y sur, hay mucho por hacer.Una tarea urgente es la que tiene DP World, en el Muelle Sur: la empresa debe construir un tercer amarradero, pero esta ampliación, que implica invertir US$200 millones, aún está en veremos. El contrato dice que DP World debe tener operativa la ampliación cuando la ocupabilidad supere el 70%. De acuerdo con Ositrán, la tasa de ocupación se encuentra en 80,84%, pero DP World dice que está en 60%. Francisco Román, gerente de asuntos corporativos de DP World, explica además que cuando APM Terminals -concesionario del Terminal Norte- termine con las dos primeras etapas de modernización, atenderá más naves, lo que les genera incertidumbre sobre "si es oportuno o no construir algo que no se use de inmediato" dice.Juan Carlos Zevallos, ex presidente de Ositrán, opina que con esta actitud DP World desconoce el contrato y confirma que no quiere ver la realidad: flujos de comercio exterior que crecen y que si no se atienden, no habrá cómo darse abasto.