Designado el pasado martes como máximo representante de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Alfonso García Miró Peschiera habló con EXPRESO sobre la labor que debe emprender el gremio que hoy lidera, más aún cuando existen amenazas antimineras -como en Cajamarca- que ponen en riesgo las inversiones en el Perú.Ya tomó la presidencia de la Confiep, ¿en qué se basará la gestión que viene emprendiendo al frente de los empresarios?Son tres las principales metas de cumplimiento permanente: la primera es intentar posicionar la imagen de la Confiep, haciéndola identificable, amigable y perfectamente representativa de esa gran cantidad de empresarios que hay en el Perú, pues erróneamente se cree que la Confiep está identificada con las grandes empresas que hay en el Perú. En realidad eso no es así, nosotros difundimos, apoyamos y promovemos todos los principios y las expectativas de todos los empresarios, no hay ninguna diferencia en el interés hacia los más de 2 millones y medio de empresarios que hay en el Perú.La otra meta.La segunda meta es intentar, y no tiene un orden de importancia ninguna meta, destrabar el aparato democrático para que la empresa privada, el empresario privado, esos dos millones y medio de empresarios que hay en el Perú, puedan desarrollarse con mayor libertad o puedan más rápidamente invertir y crecer sin el obstáculo del Estado, para su propio desarrollo. Queremos que el Estado se ponga al servicio del empresario, como es en todos los países desarrollados.Y la tercera meta es promover permanentemente el concepto de inversión como único y más importante motor de desarrollo para generar empleo, generando mayor ingreso, mayor consumo, mayor crecimiento; por otro lado, esa inversión genera que el Estado pueda cobrar impuestos y destinarlos a los sectores sociales menos favorecidos generando políticas de inclusión social, más rápidamente, por lo tanto la inversión es el único vehículo virtuoso generador de crecimiento, desarrollo y reducción de pobreza en el Perú.