Cómo cambian los tiempos. Mientras hace 20 años nos debatíamos en una profunda crisis económica y pugnábamos por crecer, ahora nuestra economía enfrenta el riesgo de crecer demasiado y al mismo tiempo el riesgo de que se desacelere fuertemente. Esta aparente contradicción se da por la particular coyuntura económica que enfrentamos: con amenaza de recesión a nivel mundial y con una demanda interna muy dinámica, en un contexto de abundacia de liquidez mundial y fuertes flujos de capitales hacia el país. Son varios los analistas y entidades que vienen advirtiendo sobre los riesgos señalados a los cuales se suma el Fondo Monetario Internacional (FMI).