Ni bien los jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya retornaron del receso de invierno en enero pasado, se dedicaron a resolver los temas pendientes. Eligieron al nuevo secretario general del tribunal, admitieron a Nueva Zelanda en la demanda de Australia contra Japón por la caza de ballenas en la Antártida, y comenzaron las deliberaciones para dictar los fallos de los dos casos pendientes: el diferendo marítimo entre Perú y Chile, y la demarcación de la frontera entre Burkina Faso y Níger. Aunque el reglamento del tribunal no establece un plazo definido, en los últimos años la tendencia de los magistrados en demandas por delimitaciones fronterizas ha sido emitir sentencias entre cuatro y seis meses después de la fase oral. (Edición sábado).