Una reforma al impuesto sobre las ganancias extraordinarias de la industria petrolera en Venezuela entró en vigencia tras la publicación de un decreto firmado por el presidente Hugo Chávez, que permitirá al Gobierno incrementar los recursos para financiar sus programas sociales, semanas después de anunciarse una devaluación de la moneda local. La reforma forma parte de un conjunto de medidas económicas anunciadas a finales de enero por el vicepresidente Nicolás Maduro y que fueron aprobadas por el mandatario venezolano mientras se encontraba convaleciente en Cuba tras ser sometido a una cuarta cirugía por el cáncer que padece. El impuesto asciende a 80% si el barril es vendido entre US$80 y 100 y 90% si el precio llega a los US$110.