El flujo de inversión extranjera directa en China cayó en enero en su ritmo más rápido en más de tres años, dejando en evidencia los retos que tiene la segunda mayor economía del mundo para competir por fondos con rivales más baratos en un entorno de lento crecimiento global. Datos del Ministerio de Comercio de China mostraron que el gigante asiático atrajo US$ 9,300 millones en inversión extranjera directa (IED) en enero, un 7.3% menos que en el mismo periodo del año previo. La caída fue la más pronunciada respecto al descenso de 9.9% en noviembre del 2009.